sábado 6 de diciembre de 2008

El enigma de una flor



Entallada de verde en la cintura
mece en labios de la ventisca
enigmática diosa de tierra y arcilla.
Hija de la semilla y el llanto del cielo:
aquel centinela celoso de su alma y espiga.
Dedos suaves del intruso aroma
escarban la inconfesa mirada,
con argumentos de leche y miel.
Belleza cruel y efímera.
Mensajera impía,
envuelta de seda robada a la noche,
cocida en ruedos de amarilla nostalgia.
Brotas, sin permiso, en las notas frescas
de una canción de madrugada,
en gamas de pastel,
en ríos de ojos dorados,
en pétalos de crujientes soles.
Desnuda y redonda Maja del terrario,
mojada en el néctar de una promesa,
hoy te entregas a mí, sin saber por qué.


Raúl Castillo Soto

2 comentarios:

Poesía Difusa dijo...

hermoso de principio a fin, ya lo había leído anteriormente en Mp, y hoy he vuelto a deleitarme con sus versos...

Raúl Castillo Soto dijo...

Este creo que lo habia enganchado bajo el nick Leonardo Rafael Sotelli en MP, uno de mis favoritos. Besos hasta tu linda tierra.

 

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